El emprendimiento mendocino Guchini eligió Córdoba para dar su primer paso fuera de la provincia y el resultado fue inmediato: en apenas un mes de operación, el local de Nueva Córdoba sostiene un promedio de 300 sándwiches gourmet vendidos por día y validó su propuesta en una de las plazas gastronómicas más competitivas del país.
La apuesta incluyó más de US$ 100.000 de inversión y la instalación de un centro de producción propio, clave para garantizar calidad y volumen en el mercado cordobés. “Decidimos abrir en temporada baja para ajustar la operación y preparar al equipo sin colapsar el servicio. El público nos respondió con filas desde el primer día”, explican desde la marca.
Con cuatro locales activos —tres en Mendoza y uno en Córdoba—, la hoja de ruta de Guchini es ambiciosa: abrir un punto rutero en una estación de servicio camino a Chile, instalar un local insignia en Buenos Aires con centro de distribución mayorista y sumar módulos de verano en la Costa Atlántica o Punta del Este.
El objetivo final es claro: convertirse en la sanguchería número uno de Argentina en los próximos cinco años. Para eso, la marca mendocina apuesta a una red federal de ocho sucursales en el corto plazo y ya mantiene conversaciones con inversores uruguayos y chilenos para cruzar fronteras.
Con fuerte presencia en redes sociales y un modelo de negocio que combina franquicias con producción propia, Guchini busca consolidar su identidad mendocina y transformarla en un sello nacional de innovación gastronómica.