Esqueje está ubicado en Álamo Market Place (Chacras de Coria, Luján de Cuyo). El restaurante de Narda Lepes y Juli Caruso propone diferentes situaciones de consumo: desayunar, almorzar, merendar, cenar, tomar un café, encontrarse, conversar, quedarse y compartir tiempo.
El proyecto reúne a las cocineras junto a los empresarios gastronómicos Raúl Roitman e Ignacio Bordón, ambos mendocinos.
La idea comenzó a tomar forma a partir del encuentro entre los socios y de la decisión de hacer un proyecto juntos en Mendoza. El nombre Esqueje parte de una planta que, a partir de un fragmento, puede desarrollar sus propias raíces y volver a crecer. Para ellas, también refiere a la llegada a Mendoza y a la posibilidad de echar un poquito de raíces en la provincia.
Pensado para los mendocinos, Esqueje comienza el día con opciones de desayuno y merienda: yogur con granola, frutas y miel; plato de frutas; tostadas con mermelada, manteca o queso; tostada de palta y huevo revuelto; tostado de jamón y queso; huevos revueltos y mbejú. También aparece la tostada de trucha curada, queso crema, alcaparras y huevito.
El foco está puesto en lo simple con sabor y en una gastronomía de calidad en un formato cotidiano. Se encuentran preparaciones conocidas, tratadas con atención, junto con otras opciones para distintos momentos del día. Hay desde una tostada de palta y huevo revuelto o un tostado de tres quesos y cebolla hasta una lasagna, un pastel de papa, una milanesa de pollo napolitana o un osobuco braseado.
Los sándwiches se pueden pedir durante todo el día. Hay sándwich de milanesa clásico, sándwich de suprema napolitana, sándwich de provoleta “La Cabrona” —con rúcula, chutney de tomate y mayo casera—. En Esqueje no vas a encontrar lomito; acá el sándwich es de bifecitos. También hay focaccia con polpeta, pesto e ingredientes frescos.
Para empezar, aparecen ensaladas, hummus con tostaditas, alcauciles y olivas, trucha curada con terrina de papa crocante, croquetas de arroz, polenta a la plancha con putanesca y queso y provoleta Esqueje. A esto se suman el pastel de queso y cebolla caramelizada y las empanadas fritas de carne de la abuela de Narda, Paquita Lepes. En Esqueje los productos son mendocinos, pero la empanada no.
Entre los principales hay ensaladas con proteínas y variedad de pastas, entre otros. También están los clásicos, como el ojo de bife; la milanesa de bife de chorizo con puré; la milanesa de pollo napolitana con papas fritas; el pollo pata muslo deshuesado con boniatos; y la trucha patagónica a la plancha con vegetales de estación.
Hay también algunos platos calentitos, para aprovechar los últimos días de frío, platos de olla, de abuela y de la casa: pastel de papa, osobuco braseado con sus jugos y puré de papas, repollitos y avellanas. Para acompañar, se pueden pedir mandioca misionera frita, papas fritas, puré de papas, hojas verdes, boniato asado, manteca y hierbas frescas y plato vegetal Esqueje.
Los postres: flan con dulce de leche, tiramisú piamontés, mousse de chocolate y nueces caramelizadas, torta de chocolate, membrillo y queso cuartirolo y panqueque de dulce de leche XL para compartir.
De lunes a viernes hay un menú diario entre las 12 y las 15 horas. La amplitud de horarios permite que el mismo espacio funcione para diferentes momentos. Es una propuesta pensada para comer, encontrarse, conversar, quedarse y compartir tiempo.
ESQUEJE
SOBRE NARDA LEPES
Narda Lepes es cocinera, comunicadora y empresaria gastronómica. Desde 2002 desarrolla una carrera vinculada a la cocina y la televisión.
Es autora de Comer y pasarla bien, Ñam Ñam y 100 Tips para no comer como el Or**, y creó proyectos gastronómicos como Narda Comedor, KONA y Diario de Viaje.
Su trabajo también está vinculado con pequeños y medianos productores de todo el país y con iniciativas relacionadas con la alimentación. En 2020 fue reconocida como Mejor Chef Mujer de América Latina.
SOBRE JULI CARUSO
Julieta Caruso nació en Bariloche y comenzó a trabajar en cocina a los 16 años. Después de estudiar en Buenos Aires, desarrolló parte de su carrera en Europa, donde trabajó durante nueve años en Mugaritz, en el País Vasco, llegando a ser Jefa de cocina.
En 2017 volvió a la Argentina y trabajó durante nueve años en Casa Cavia, allí fue cocinera y asesora. En paralelo desarrolló La Cabrona, un proyecto propio en formato foodtruck en Bariloche. Actualmente asesora el restaurante La Dolfina en Buenos Aires, un hotel 5 estrellas en su ciudad natal y es socia de Esqueje Mendoza.