Belén Brunetti estudió Gastronomía, se perfeccionó en Pastelería y a los 18 años decidió emprender un proyecto propio.
Comenzó elaborando tortas y desayunos en la casa de sus abuelos y luego de la pandemia decidió profesionalizarse y armar un equipo de colaboradores para poder crecer. Hoy cuenta con un local comercial abierto al público y tiene a cargo a 22 personas. Además, lidera una academia online de pastelería.
“Pasar de ser una emprendedora a una empresaria ha sido un camino desafiante, de grandes decisiones, aprendizajes y oportunidades”, comparte la fundadora de Petit Pattiserie en diálogo con Ecocuyo.
El proyecto nació en 2014 como un emprendimiento personal. Yo tenía 18 años, estaba estudiando la tecnicatura en Gastronomía y trabajaba en una agencia de quiniela, lo que me permitió ahorrar para empezar a comprarme el equipamiento que necesitaba para mi proyecto.
Empecé a elaborar tortas y desayunos para llevar a domicilio en un cuartito detrás de la casa de mis abuelos con un tablón, una heladera y una batidora. Allí también daba clases de cocina para grupos de 8 personas.
Me perfeccioné en Pastelería y durante la pandemia tuve un crecimiento importante. Pasé de vender 3 o 4 desayunos por semana a 30 por día. Me encargaba de todo: desde tomar los pedidos hasta entregarlos y me hice muy conocida en la zona.
Rápidamente logré conformar un equipo de 10 personas. Al comienzo fue difícil, me daba miedo delegar y romper con las ideas limitantes de pensar que nadie podía hacer las cosas como yo. Sin embargo, me animé y di el salto.
En enero del 2022 empecé a proyectar la parte de cafetería para acompañar la pastelería y a buscar un local comercial. Tuve varias oportunidades que se cayeron y, finalmente, hablé con mis abuelos y decidí montarlo en la casa de ellos, delante de donde estaba mi centro de producción.
En abril de 2022 abrí Petit Patisserie al público.
Con un equipo de trabajo conformado por 22 personas, Petit Patisserie cuenta con una oferta amplia en cafetería y pastelería más una serie de subunidades de negocios: mesas dulces para eventos sociales y corporativos, desayunos con envío a domicilio, regalos empresariales y línea mayorista con reventa de productos para otras marcas.
El local, ubicado en San Martín 7898 de Luján, abre al público de lunes a sábados de 8 a 13 y de 17 a 21 h. Cuenta con capacidad para 100 cubiertos y un salón para 35 personas donde se realizan charlas, exposiciones y reuniones.
También llevo adelante una academia online de formación con un método 360° que incluye 3 niveles: pastelería, emprendedurismo y salto empresario. Estos 2 últimos están en pleno desarrollo y espero lanzarlos próximamente al mercado.
Pasar de ser una emprendedora a una empresaria ha sido un camino desafiante, de grandes decisiones, aprendizajes y oportunidades, con aciertos y desaciertos.
Hoy tengo 33 años, soy mama de Mateo de 2 años y 8 meses y sigo trabajando con la misma pasión del comienzo, aunque estoy más abocada a la parte gerencial. También integro el Grupo Vistage, que me permite compartir mis inquietudes con otros empresarios (sobre todo porque no cuento con socios) y pensar en los pasos a seguir.
Me define el liderazgo con propósito y también estoy trabajando en el desarrollo de mi marca personal.
Ha sido un año particular, con una marcada baja en el consumo. La gente reduce la frecuencia en las salidas y cuida mucho más sus gastos.
En el caso particular de Petit, las subunidades del negocio se han apalancado y han permitido un crecimiento sostenido. Hoy estamos en un proceso de análisis e implementación de un nuevo sistema que nos permitirá escalar el negocio. De todos modos, soy muy cauta en las decisiones que tomo, priorizo siempre la planificación y el control de los costos fijos que me permiten proyectarme a mediano y largo plazo.